Proteínas séricas de aves
como aeroalergenos.
Dr. Santiago Quirce Gancedo.
Fundación Jiménez Díaz. Madrid.
Introducción
Se ha señalado que la albúmina sérica de pollo (CSA) o (-livetina es el alergeno
compartido responsable del síndrome ave-huevo. No obstante, la relevancia clínica de la
sensibilización a esta proteína no ha sido confirmada hasta ahora mediante pruebas de
provocación específica o utilizando estudios de detección ambiental de alergenos.
Hemos investigado si la CSA puede detectarse en muestras aéreas ambientales tomadas en un
domicilio con pájaros (periquitos). También investigamos si la sensibilización a esta
proteína puede causar síntomas respiratorios y de alergia alimentaria.
Estudiamos a 8 pacientes con alergia alimentaria a la yema de huevo que también
presentaban síntomas respiratorios (rinitis y/o asma) causada por exposición a alergenos
de aves. La sensibilización a la yema de huevo y a diferentes proteínas aviarias se
investigó con la realización de pruebas cutáneas y serológicas. La hipersensibilidad a
la CSA se demostró mediante provocaciones específicas bronquiales y conjuntivales, y en
algunos casos mediante provocación oral. Todos los pacientes tenían pruebas cutáneas y
determinaciones de IgE específica positivas frente a yema de huevo, suero y carne de
pollo, plumas de aves, livetinas y CSA. Se demostró la presencia de CSA en las muestras
ambientales tomadas en un domicilio con periquitos. La provocación bronquial con CSA en 6
pacientes con asma indujo respuestas asmáticas inmediatas en todos ellos y la
provocación oral con CSA resultó positiva en los dos pacientes provocados.
En conclusión, la CSA (Gal d 5) es un alergeno que puede causar tanto síntomas
respiratorios como de alergia alimentaria en los pacientes con el síndrome ave-huevo.
ANTECEDENTES
En los últimos años se ha descrito una asociación entre hipersensibilidad respiratoria
a antígenos de aves y alergia alimentaria por ingestión de yema de huevo (1-5). Se ha
implicado a la (-livetina de la yema, también denominada albúmina sérica de pollo
(CSA), como el alergeno responsable de la reactividad cruzada entre ambas fuentes
alergénicas (5-7). Por lo general, la sensibilización a los alergenos inhalantes
derivados de aves precede a la alergia alimentaria causada por el huevo. Este fenómeno es
un claro ejemplo de la asociación entre hipersensibilidad a inhalantes y alergia
alimentaria, un síndrome alergológico que generalmente ocurre en adultos (8). La
capacidad de la CSA de provocar síntomas de asma se ha documentado únicamente en un caso
clínico publicado por nuestro grupo (7). Ningún otro estudio ha demostrado la relevancia
clínica de sensibilización a CSA por medio de pruebas inhalativas o de provocación
oral.
El mecanismo patogénico del síndrome ave-huevo es diferente del pulmón del cuidador de
palomas, una forma de neumonitis por hipersensibilidad causada principalmente por las
respuestas inmunológicas frente a la IgA y mucina contenidas en las plumas y excrementos
de paloma (9). Aunque la neumonitis por hipersensibilidad es la presentación más
frecuente causada por hipersensibilidad a antígenos aviarios (9, 10), también se han
descrito respuestas broncoespásticas (11, 12). De hecho, la inhalación de proteínas
aviarias puede ser causante de asma alérgica (7, 13-18). No obstante, los componentes
antigénicos en las plumas que pueden causar sensibilización mediada por IgE y asma son
poco conocidos.
Recientemente hemos estudiado a ocho pacientes que presentaban rinoconjuntivitis y asma (6
de los casos), tras la exposición a distintas aves. Estos pacientes también padecían
síntomas de alergia con la ingestión de yema de huevo. Mediante la realización de
provocaciones inhalativas y orales específicas con CSA hemos confirmado el papel
etiológico de esta proteína en las manifestaciones clínicas del síndrome del
ave-huevo. También hemos investigado si la CSA puede detectarse como un aeroalergeno en
el ambiente de los domicilios con pájaros.
ESTUDIO ALERGOLOGICO
Tabla 1. Resultados de las pruebas cutáneas (pápula en mm)
Tabla 2. Resultados de las determinaciones de IgE específica en kU/L (CAP) u OD* (ELISA)
* ELISA en controles alérgicos a clara: 0.015(0.008 O.D.
Tabla 3. Resultados de las provocaciones específicas con CSA
DISCUSIÓN
Hemos estudiado a ocho pacientes que presentaban síntomas alérgicos con la exposición a
antígenos aviarios por vía inhalatoria y tras la ingestión de huevo. Los estudios
inmunológicos mostraron que los síntomas eran debidos a una sensibilización mediada por
IgE frente a alergenos presentes en la yema de huevo y extractos aviarios (plumas y suero
de aves). Todos los pacientes tenían pruebas cutáneas positivas con extractos de yema de
huevo, suero y carne de pollo, plumas y CSA. Basándonos en los resultados de las pruebas
cutáneas, determinaciones de IgE específica y de la inmunodetección, hemos identificado
a la CSA como el alergeno principal causante del síndrome ave-huevo en estos pacientes.
Mediante provocación bronquial específica y provocación oral hemos demostrado que la
CSA puede actuar tanto como un alergeno inhalante como un alergeno alimentario, capaz de
inducir reacciones alérgicas de hipersensibilidad inmediata.
de Maat-Bleeker et al (1) describieron por primera vez la asociación de hipersensibilidad
alimentaria a la yema del huevo con rinitis y asma causadas por la exposición a un loro
en una mujer adulta. En esta paciente se detectaron niveles altos de anticuerpos IgE
específicos contra las proteínas de suero de pollo, loro, periquito, canario y paloma y
frente a yema de huevo de gallina. Posteriormente se comunicó un paciente con exposición
ocupacional a pájaros que desarrolló síntomas respiratorios alérgicos a las proteínas
de aves y alergia alimentaria a la yema de huevo (2). Los estudios serológicos en este
paciente mostraron que la hipersensibilidad a la yema era consecuencia de la
sensibilización a las proteínas séricas de aves. Mandallaz et al (3) demostraron
mediante estudios de inhibición del RAST que las livetinas, la fracción hidrosoluble de
las proteínas de la yema de huevo, era el antígeno principal responsable de la
reactividad cruzada entre las plumas de aves y la yema de huevo, y acuñaron el síndrome
"ave-huevo" para designar esta asociación de alergia mediada por IgE a
antígenos inhalantes y alimentarios.
Existe una amplia reactividad cruzada entre las proteínas séricas de varias especies de
aves, particularmente entre las albúminas y beta-glicoproteínas (19). Burley y Vadehra
(20) describieron 5 componentes en la fracción hidrosoluble de las proteínas de la yema
de huevo mediante cromatografía: a-livetina (70 kDa),
b-livetina (42 kDa), d-livetin (150
kDa), g-livetina (200 kDa), y apovitelenina II (20 kDa). La yema del huevo contiene
cantidades significativas de proteínas de suero, dado que las livetinas derivan de la
sangre de gallina (21). Willians (22) identificó a la a-livetina con la albúmina sérica
de pollo, una proteína con un PM de 65-70 kDa. de Blay et al (6) describieron a un
paciente que reconocía un componente alergénico de 66 kDa, identificado como
a-livetina,
en la yema de huevo, suero de pollo y en las plumas. Szépfalusi et al (5) demostraron la
presencia de epitopos comunes en las plumas de periquito y gallina, en la yema de huevo y
a-livetina, señalando que esta proteína
(a-livetina o CSA) era el antígeno responsable
del síndrome ave-huevo. Nosotros, mediante inmunodetección de componentes alergénicos y
ensayos de inhibición hemos corroborado los hallazgos previos, lo que apoya que la CSA es
el antígeno presente en la yema de huevo, suero de pollo y plumas responsable de la
reactividad cruzada. Sin embargo, la relevancia clínica de la sensibilización a CSA en
pacientes con este síndrome no había sido documentada plenamente hasta ahora.
Durante 1998-1999 se diagnosticaron en nuestro Servicio 62 pacientes con alergia al huevo;
8 de estos individuos (12,9%) presentaban una sensibilización combinada a yema de huevo y
plumas de aves. Los pacientes con este síndrome tienen síntomas predominantemente
respiratorios y digestivos, y una duración más larga de alergia al huevo comparado con
los pacientes alérgicos al huevo sin sensibilización a plumas (23). Según la secuencia
de aparición de los síntomas, la ruta de sensibilización en el síndrome ave-huevo
parece ser principalmente respiratoria, con una subsecuente alergia alimentaria a la yema
de huevo. No obstante, una sensibilización previa a las proteínas de la yema también
podría predisponer a algunos pacientes a presentar síntomas respiratorios causados por
aves (24).
El número de pájaros domésticos en el EE.UU. y Alemania se ha estimado en 25 a 30
millones (25) y en más de 8 millones (26), respectivamente. En España, el estudio
epidemiológico de Alergológica reveló que el 11% de 4.000 pacientes que asistieron a
una consulta de Alergia por primera vez tenían pájaros en casa (27). Los pájaros que
habitualmente sirven como animales domésticos son periquitos, loros y canarios. Estos
pájaros pueden causar síntomas alérgicos tales como rinoconjuntivitis, tos nocturna y
asma, tras un periodo más o menos largo de exposición. Se ha sugerido incluso que los
pájaros pudieran ser un problema alergénico tan importante como los gatos y perros (25).
En este sentido, el análisis de los factores que pueden tener mayor riesgo de causar asma
en niños austríacos de 6-9 años mostró que el hecho de tener un pájaro como mascota
se asociaba con un riesgo significativamente más elevado de presentar disnea sibilante en
la infancia (28).
Los pájaros regularmente liberan partículas microscópicas que contaminan el ambiente de
la casa (25, 26). Las plumas especializadas (pulviplumas o plumón) de muchas aves,
particularmente de la familia de Psittacine (periquitos, loros, periquitos, cacatúas,
etc.) están cubiertas con un polvo muy fino que se parece el polvo de talco (26). Las
partículas de este polvo, con forma de bastón o astilla, tienen aproximadamente 1 (m de
diámetro, por lo pueden ser fácilmente inhaladas, depositándose en las vías
respiratorias (25). Todos los pájaros domésticos y la mayoría de las aves salvajes
tienen unas glándulas (uropigiales) que secretan una substancia lipoproteica. Los
pájaros constantemente hunden el pico en esta glándula, para limpiar e impermeabilizar
las plumas. El material sebáceo y la saliva seca de las plumas liberan también un
material polvoriento, que contribuye a dispersar aeroalergenos (25). El crecimiento y
descamación del epitelio corneo de la piel del pájaro constituye un factor añadido en
la producción de alergenos inhalantes. Es posible que los pájaros y las palomas salvajes
de la ciudad también puedan causar asma, lo que podría permanecer infradiagnosticado.
Existen algunos estudios que han analizado los alergenos de las plumas que pueden causar
sensibilización alérgica mediada por IgE y asma. Tauer-Reich et al (26) identificaron
varios componentes alergénicos en los extractos de plumas, así como en las proteínas
séricas de periquito, loro, paloma, canario y gallina, con PMs de 20-30 kDa y 67 kDa;
este último alergeno probablemente correspondía a la CSA.
Mediante toma de muestras ambientales de una casa con periquitos y realizando un
inmunobloting con el extracto de los filtros, hemos demostrado que la CSA puede detectarse
en el ambiente. Por tanto, la CSA se encuentra presente en el ambiente doméstico de casas
con pájaros, lo que indica que esta proteína puede actuar como un aeroalergeno, capaz de
inducir síntomas respiratorios. Aunque la concentración de CSA inhalada que causa
sensibilización o provoca síntomas de asma permanece indeterminada, hemos encontrado que
concentraciones de CSA entre 3 y 34 (/ml son suficientes para inducir respuestas
asmáticas en las pruebas de provocación bronquial.
Concluimos que la CSA puede actuar tanto como un alergeno inhalante como un alergeno
alimentario en pacientes con el síndrome ave-huevo. Teniendo en cuenta la evidencia
clínica e inmunológica de que la CSA es el alergeno del huevo y de las plumas
responsable del síndrome ave-huevo, hemos sugerido para este alergeno la denominación de
Gal d 5, lo que ha sido aceptado por el Subcomité de Nomenclatura de Alergenos de la
Unión Internacional de Sociedades Inmunológica (29).
Referencias
1. de Maat-Bleeker F, Van Dijk AG, Berrens L. Allergy to egg yolk possibly induced by
sensitization to bird serum antigens. Ann Allergy 1985;54:245-8.
2. Hoffman DR, Guenther DM. Occupational allergy to avian proteins presenting as allergy
to ingestion of egg yolk. J Allergy Clin Immunol 1988;81:484-8.
3. Mandallaz MM, de Weck AL, Dahinden CA. Bird-egg syndrome. Cross-reactivity between bird
antigens and egg-yolk livetins in IgE-mediated hypersensitivity. Int Arch Allergy Appl
Immunol 1988;87:143-50.
4. Añibarro Bausela B, Martín Esteban M, Martínez F, Pascual C, Ojeda JA. Egg protein
sensitization in patients with bird feather allergy. Allergy 1991;46:614-8.
5. Szépfalusi Z, Ebner C, Pandjaitan R, Orlicek F, Scheiner O, Boltz-Nitulescu G, et al.
Egg yolk (-livetin (chicken serum albumin) is a cross-reactive allergen in the bird-egg
syndrome. J Allergy Clin Immunol 1994;93:932-42.
6. de Blay F, Hoyet C, Candolfi E, Thierry R, Pauli G. Identification of alpha-livetin as
a cross reacting allergen in a bird-egg syndrome. Allergy Proc 1994;15:77-8.
7. Quirce S, Díez-Gómez ML, Eiras P, Cuevas M, Baz G, Losada E. Inhalant allergy to egg
yolk and egg white proteins. Clin Exp Allergy 1998;28:478-85.
8. Breiteneder H, Ebner C. Molecular and biochemical classification of plant derived food
allergens. J Allergy Clin Immunol 2000;106:27-36.
9. Calvert JE, Baldwin CI, Allen A, Todd A, Bourke SJ. Pigeon fanciers' lung: a complex
disease? Clin Exp Allergy 1999;29:166-75.
10. Berrens L, Verschuren M, Van Dijk AG, Guikers CL. Antibodies against hen's egg
proteins in pigeon breeder's disease. Clin Allergy 1986;16:355-63.
11. Barr S, Sherman W. Asthma due to parakeet and canary feathers. J Allergy
1961;32:17-26.
12. Hargreave FE, Pepys J. Allergic respiratory reactions in bird fanciers provoked by
allergen inhalation provocation tests. J Allergy Clin Immunol 1972;50:157-73.
13. Smith AB, Bernstein DI, Aw TC, Gallagher JS, London M, Kopp S, et al. Occupational
asthma from inhaled egg protein. Am J Ind Med 1987;12:205-18.
14. Bernstein DI, Smith AB, Moller DR, Gallagher JS, Aw TC, London M, et al. Clinical and
immunologic studies among egg-processing workers with occupational asthma. J Allergy Clin
Immunol 1987;80:791-7.
15. Berrens L, Edwards JH. Antibodies to bird serum proteins in confectionery workers
exposed to egg spray. Clin Allergy 1987;17:405-8.
16. Smith AB, Bernstein DI, London MA, Gallagher J, Ornella GA, Gelletly SK, et al.
Evaluation of occupational asthma from airborne egg protein exposure in multiple settings.
Chest 1990;98:398-404.
17. Blanco JG, Juste S, Garcés M, Rodríguez P. Occupational asthma in the confectionery
industry caused by sensitivity to egg. Allergy 1992;47:190-1.
18. Bernstein JA, Kraut A, Bernstein DI, Warrington R, Bolin T, Warren CPW, et al.
Occupational asthma induced by inhaled egg lysozyme. Chest 1993;103:532-5.
19. Faux JA, Wells ID, Pepys J. Specificity of avian serum proteins in tests against the
sera of bird fanciers. Clin Allergy 1971;1:159-70.
20. Burley RW, Vadehra DV. Chromatographic separation of the soluble proteins of hen's egg
yolk: an analytical and preparative study. Anal Biochem 1979;94:53-9.
21. Powrie WD, Nakai S. Characteristics of edible fluids of animal origin: eggs. In:
Fennema OR, ed. Food chemistry, 2nd ed. New York: Marcel Dekker, 1985; 829-55.
22. Williams J. Serum proteins and the livetins in hen's egg yolk. Biochem J 1962;
83:346-55.
23. Añibarro Bausela B, García-Ara MC, Martín Esteban M, Boyano Martínez T, Díaz Pena
JM, Ojeda Casas JA. Peculiarities of egg allergy in children with bird protein
sensitization. Ann Allergy Asthma Immunol 1997;78:213-6.
24. Mandallaz; Wyss M, Huwyler T, W|thrich B. Bird-egg and egg-bird syndrome.
Allergologie 1991;7:275-8.
25. Marks MB. Respiratory tract allergy to household pet birds. Ann Allergy 1984;52:56-7.
26. Tauer-Reich I, Fruhmann G, Czuppon AB, Baur X. Allergens causing bird fancier's
asthma. Allergy 1994;49:448-53.
27. SEAIC, ALK-Abelló S.A. Alergia a epitelio de animales. En: Alergologica. Factores
epidemiológicos, clínicos y socioeconómicos de las enfermedades alérgicas en España.
NILO Ind. Gráficas 1995, Madrid, pp: 281-306.
28. Zacharasiewicz A, Zidek T, Haidinger G, Waldhor T, Suess G, Vutuc C. Indoor factors
and their association to respiratory symptoms suggestive of asthma in Austrian children
aged 6-9 years. Wien Klin Wochenschr 1999;12:882-6.
29. King TP, Hoffman DR, Lowenstein H, Marsh DG, Platts-Mills TA, Thomas WR. Allergen
nomenclature. WHO/IUIS Allergen Nomenclature Subcommittee. Int Arch Allergy Immunol
1994;105:224-33.